Una etiqueta bien leída evita la mayoría de errores de compra. Estas son las claves que usan los nutricionistas para auditar un producto en pocos segundos.
Lee primero la lista de ingredientes
Los ingredientes aparecen ordenados por cantidad. Si los tres primeros incluyen azúcar, jarabes, harinas refinadas o aceites de baja calidad, el producto no es lo que promete su frontal. Cuanto más corta y reconocible sea la lista, mejor.
Azúcares: más allá de la palabra 'azúcar'
Dextrosa, jarabe de glucosa-fructosa, maltodextrina, concentrado de zumo, sirope de agave… todos cuentan. La OMS recomienda no superar los 25 g de azúcares libres al día. Revisa la línea 'de los cuales azúcares' por 100 g, no solo por ración.
Reclamos frontales: traduce el marketing
'Light', 'bio', 'natural', 'rico en proteína' o 'sin azúcar añadido' no implican que el producto sea saludable. Compara siempre el nutri-score y la lista de ingredientes con la versión convencional antes de pagar el sobrecoste.
Beneficios principales
- Identificar ultraprocesados en segundos
- Detectar azúcares y grasas ocultas
- Comparar productos de forma objetiva
- Ahorrar dinero evitando reclamos vacíos
Consejo del experto
Regla de los 30 segundos: lista de ingredientes, azúcares por 100 g y origen de la grasa. Con eso decides.